La fórmula de Roberto Sánchez quedó en el centro de la polémica tras los dichos de su candidata a vicepresidenta sobre una “dictadura indigenista”, generando críticas y tensión en plena campaña electoral.
La fórmula encabezada por Roberto Sánchez quedó en el centro de la polémica tras las declaraciones de su candidata a vicepresidenta, quien habló de avanzar hacia una “dictadura indigenista”. Sus dichos generaron un fuerte impacto en el escenario político y abrieron un intenso debate en plena campaña electoral rumbo a 2026.
La expresión fue rápidamente cuestionada por referentes de distintos espacios, que advirtieron sobre el carácter antidemocrático del término y su posible implicancia en el respeto a las instituciones. En ese marco, analistas señalaron que este tipo de planteos tensionan aún más el clima político y pueden influir en la percepción del electorado.
Desde el entorno del candidato intentaron relativizar las declaraciones, asegurando que fueron sacadas de contexto y que el objetivo es promover una mayor inclusión de los pueblos originarios dentro de un sistema democrático. Sin embargo, las explicaciones no lograron frenar del todo la ola de críticas.
El episodio se suma a una serie de controversias que vienen marcando la campaña, en un escenario cada vez más polarizado. De cara a las elecciones, este tipo de definiciones podría tener impacto en el posicionamiento de la fórmula y en el rumbo del debate público en Perú.




