Al candidato a Presidente de Juntos por el Perú le consultaron sobre qué propuestas presenta para resolver la situación económica de Cajamarca, una de las regiones con mayor índice de pobreza del país, pero en lugar de responder eligió desviar el tema.
Se desató una nueva polémica en el escenario electoral peruano luego de que el candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, evitara responder una consulta sobre cómo planea abordar la pobreza en Cajamarca. Durante una intervención pública, fue consultado específicamente por las propuestas para mejorar la situación económica de esa región, señalada como una de las más afectadas del país.
Sin embargo, lejos de dar una respuesta concreta, el candidato optó por desviar el tema y referirse a cuestiones ajenas a la pregunta, como su agenda de actividades posteriores. Esta actitud generó cuestionamientos, ya que se trataba de un planteo directo sobre una problemática central para miles de ciudadanos, en un contexto donde la pobreza y la desigualdad ocupan un lugar prioritario en el debate público.
El episodio fue interpretado por distintos sectores como una falta de definiciones claras en materia económica, especialmente en regiones vulnerables como Cajamarca. En medio de la campaña, el hecho volvió a poner en discusión la consistencia de las propuestas de los candidatos y la importancia de brindar respuestas concretas ante las principales demandas sociales.




