Durante una transmisión en vivo, la periodista Milagros Leiva enfrentó a Antauro Humala y lo calificó de “asesino”, reavivando la polémica por el pasado judicial del líder etnocacerista en plena carrera hacia las elecciones de 2026. 4 parrafos sobre esto.
La periodista Milagros Leiva protagonizó un tenso cruce con Antauro Humala durante una transmisión en vivo, donde cuestionó duramente el historial judicial y las posturas políticas del líder etnocacerista. En medio de la entrevista, Leiva lo calificó de “asesino”, en referencia a su condena por el levantamiento de Andahuaylas en 2005, un episodio que dejó varios policías muertos y por el que Humala pasó años en prisión. El momento rápidamente generó repercusión en redes sociales y volvió a instalar el debate sobre la figura del exmilitar.
El intercambio se produjo en un contexto político especialmente sensible, ya que Antauro Humala busca posicionarse nuevamente en la escena pública de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Sus discursos radicales, marcados por propuestas nacionalistas y confrontativas, continúan despertando fuertes apoyos en sectores antisistema, pero también un amplio rechazo en parte de la opinión pública y del periodismo tradicional. La reacción de Leiva reflejó justamente ese clima de polarización que rodea al dirigente.
Durante la discusión, Humala defendió sus ideas y cuestionó a los medios de comunicación, acusándolos de actuar en contra de sectores populares y nacionalistas. Sin embargo, Leiva insistió en remarcar la gravedad de los hechos por los cuales fue condenado, sosteniendo que su pasado no puede desligarse de su eventual aspiración presidencial. El tono del intercambio fue subiendo de intensidad y dejó en evidencia la dificultad que genera el debate alrededor de figuras políticas vinculadas a episodios violentos.
El episodio volvió a poner sobre la mesa una de las grandes incógnitas del escenario peruano hacia 2026: el peso que podría tener Antauro Humala en un contexto de fuerte descontento ciudadano con la clase política tradicional. Mientras sus seguidores lo presentan como una alternativa antisistema, sus detractores advierten sobre el riesgo de normalizar discursos extremistas y figuras asociadas a hechos de violencia. La confrontación con Milagros Leiva terminó así convirtiéndose en un reflejo de la tensión política que atraviesa actualmente al Perú.





