Antauro Humala volvió a generar controversia al proponer el armado de la población civil y la implementación de mecanismos de “control social” para combatir la inseguridad en Perú. Sus declaraciones despertaron fuertes críticas desde distintos sectores.
Antauro Humala volvió a ubicarse en el centro de la polémica tras plantear la necesidad de armar a la población civil y establecer mecanismos de “control social” como respuesta a la creciente inseguridad en Perú. El dirigente sostuvo que la ciudadanía debe tener un rol más activo frente al avance del crimen y cuestionó la capacidad del Estado para garantizar seguridad.
Las declaraciones generaron fuertes críticas desde distintos sectores políticos y especialistas en seguridad, quienes advirtieron sobre los riesgos de promover la proliferación de armas en la sociedad. Analistas señalaron que este tipo de propuestas podría incrementar la violencia y profundizar los conflictos sociales en lugar de resolverlos.
Además, organizaciones de derechos humanos y referentes institucionales cuestionaron la idea de implementar sistemas de “control social”, al considerar que podrían derivar en mecanismos autoritarios o de vigilancia sobre la población. También alertaron sobre la falta de precisiones respecto a cómo funcionarían estas medidas en la práctica.
Las propuestas de Humala se producen en medio del clima preelectoral rumbo a las elecciones de 2026, donde el líder etnocacerista busca volver a posicionarse con discursos de fuerte confrontación política y medidas de alto impacto mediático.





