Roberto Sánchez quedó en el centro de la controversia luego de felicitar a Antauro Humala por el levantamiento de Andahuaylas, en el que murieron cuatro policías. “Fue un acto político”, afirmó el dirigente.
Roberto Sánchez quedó envuelto en una fuerte polémica luego de reivindicar públicamente a Antauro Humala por el levantamiento de Andahuaylas de 2005, episodio en el que murieron cuatro policías. El dirigente aseguró que se trató de “un acto político”, generando una ola de críticas desde distintos sectores.
Las declaraciones reavivaron el debate sobre los vínculos políticos entre Sánchez y el líder etnocacerista, cuya figura continúa siendo altamente controversial en Perú por sus antecedentes judiciales y sus posiciones radicales. Diversos dirigentes cuestionaron que se relativice un episodio violento que terminó con víctimas fatales.
Desde la oposición advirtieron que este tipo de mensajes representan una peligrosa legitimación de la violencia política y reclamaron una condena explícita a los hechos ocurridos en Andahuaylas. Además, remarcaron la preocupación por la cercanía de sectores de izquierda con Antauro Humala de cara a las elecciones de 2026.
Mientras tanto, el entorno de Sánchez intentó bajar el tono de la controversia y sostuvo que sus declaraciones apuntaban al contexto político de la época y no a justificar la violencia. Sin embargo, la repercusión pública volvió a instalar el debate sobre el rol de Antauro en la política peruana actual.





