Las plataformas de streaming continúan transformando hábitos de entretenimiento en Perú, donde el consumo de contenidos audiovisuales digitales creció de manera sostenida durante los últimos años. Netflix, Disney+, Prime Video y servicios regionales disputan audiencias cada vez más fragmentadas.
El cambio impactó directamente en salas de cine tradicionales, que buscan nuevas estrategias para recuperar espectadores. Algunas cadenas apuestan por experiencias premium y estrenos masivos para diferenciarse frente al consumo doméstico.
La producción audiovisual peruana también encontró oportunidades dentro de este nuevo escenario. Series y películas nacionales comenzaron a circular con mayor facilidad en plataformas digitales, alcanzando públicos que antes eran difíciles de captar.
Especialistas culturales sostienen que el streaming modificó no solo la forma de consumir contenidos, sino también las expectativas narrativas y ritmos de producción. Las audiencias demandan estrenos permanentes y formatos adaptados al consumo rápido.
Sin embargo, persisten debates sobre concentración de mercado y visibilidad para producciones independientes. Muchos realizadores consideran necesario fortalecer políticas de apoyo para garantizar diversidad cultural dentro del ecosistema digital.





