La propuesta de Roberto Sánchez y Antauro Humala encendió alarmas en el sector agroexportador peruano. Empresarios y trabajadores advierten que una eventual prohibición de exportaciones podría poner en riesgo miles de empleos vinculados a la industria del mango y afectar gravemente a las economías regionales.
La propuesta de Roberto Sánchez y Antauro Humala encendió fuertes alarmas en el sector agroexportador peruano. Ambos dirigentes adelantaron que, en caso de llegar al poder, podrían impulsar restricciones o incluso prohibiciones a las exportaciones agropecuarias, una medida que amenaza directamente a la industria del mango.
Productores y empresarios advirtieron que una decisión de este tipo pondría en riesgo miles de puestos de trabajo vinculados a toda la cadena productiva, desde el cultivo y la cosecha hasta el empaque y la exportación. Las regiones del norte peruano, donde el mango representa una actividad clave para la economía local, serían de las más afectadas.
En los últimos años, Perú logró consolidarse como uno de los principales exportadores de mango en mercados internacionales, generando ingresos millonarios y atrayendo inversiones privadas. Referentes del sector sostienen que limitar las exportaciones podría provocar pérdidas económicas, caída de competitividad y una fuerte retracción de la actividad.
Las declaraciones de Sánchez y Humala generaron preocupación entre trabajadores y cámaras empresariales, que cuestionan el impacto de este tipo de propuestas sobre el empleo y el crecimiento económico. En plena campaña electoral, el debate sobre el futuro del agro volvió a instalarse en el centro de la escena política peruana.





