El dirigente sostuvo que su análisis era “sociológico e histórico” y aseguró que los grupos insurgentes armados fueron los más coherentes al pasar de la lucha desarmada a la lucha armada, una declaración que generó fuerte polémica por su referencia a Sendero Luminoso.
La frase generó fuerte rechazo por el peso histórico de Sendero Luminoso en Perú y por la violencia que marcó al país durante décadas. Medios peruanos señalaron que Humala reivindicó a la agrupación como una expresión “consecuente” de la izquierda, una declaración que reabrió el debate sobre la presencia de discursos radicalizados en la campaña.
El dato político adquiere mayor gravedad por su cercanía con el armado que rodea a Roberto Sánchez. Según reportes periodísticos, Humala aparece como un aliado político del candidato de Juntos por el Perú y habría expuesto detalles de una alianza construida durante años.
Para sectores críticos, el problema no se limita a una declaración aislada. La preocupación apunta a qué lugar podrían ocupar referentes con posiciones extremas dentro de un eventual proyecto de gobierno, especialmente en áreas sensibles como seguridad, orden interno y lucha contra economías ilegales.




