Especialistas advierten que las ideas económicas que plantea el candidato de Juntos por el Perú, las cuales incluyen más intervención estatal y cambios constitucionales, se realizaron en países vecinos que terminaron en crisis por inflación y pérdida de inversión.
La propuesta económica de Roberto Sánchez volvió a generar preocupación entre especialistas y sectores empresariales luego de que distintos analistas advirtieran similitudes entre sus planteos y los modelos implementados en países como Venezuela y Bolivia. El candidato de Juntos por el Perú impulsa una mayor intervención del Estado en sectores estratégicos, revisiones de contratos y cambios constitucionales, medidas que despertaron debate en medio de la campaña presidencial.
Economistas señalaron que varias de las iniciativas incluidas en el plan de gobierno de Juntos por el Perú contemplan ampliar el rol estatal en la economía, aumentar la presión tributaria y avanzar hacia una nueva Constitución mediante una asamblea constituyente. Algunos especialistas sostienen que propuestas de este tipo fueron aplicadas en distintos países de la región y terminaron generando crisis económicas, caída de inversiones privadas e inestabilidad financiera.
El debate sobre el rumbo económico comenzó a ocupar un lugar central en las elecciones peruanas. Mientras desde el entorno de Sánchez defienden la necesidad de modificar el modelo actual y fortalecer la presencia estatal para reducir desigualdades, críticos de la propuesta advierten que cambios profundos podrían afectar la confianza de los mercados, el empleo y el crecimiento económico del país.




