La escalada del conflicto en la región impacta en la economía global: el precio del crudo sube con fuerza y las aerolíneas trasladan el aumento del combustible a los pasajes.
La intensificación de la guerra en Medio Oriente volvió a generar fuertes movimientos en los mercados internacionales. Los precios del petróleo registraron un salto cercano al 5% en una sola jornada, mientras las bolsas europeas y asiáticas operaron a la baja ante el temor de una escalada mayor del conflicto y de nuevas interrupciones en el suministro energético mundial.
El alza del crudo se vincula con los riesgos sobre el transporte de energía en el Golfo Pérsico, especialmente en el estrecho de Ormuz, un punto clave por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo. Las tensiones militares y los ataques en la región han reducido el tránsito de buques y generaron temores de escasez, impulsando los precios del mercado energético.
La suba del combustible ya comenzó a trasladarse a otros sectores de la economía, particularmente al transporte aéreo. Varias aerolíneas internacionales anunciaron incrementos en las tarifas y nuevos recargos por combustible para compensar el aumento del precio del jet fuel, uno de los principales costos operativos de la industria.
El impacto también se refleja en las acciones del sector aeronáutico, que registraron caídas en distintas bolsas ante el temor de que el encarecimiento del combustible reduzca la rentabilidad de las compañías y enfríe la demanda de viajes. Al mismo tiempo, el aumento del petróleo alimenta presiones inflacionarias en distintos países.
Analistas advierten que la volatilidad de los mercados podría continuar mientras persista la incertidumbre sobre el conflicto. Si la guerra se prolonga o se agravan las interrupciones en las rutas energéticas de Medio Oriente, el precio del petróleo y los costos del transporte internacional podrían seguir aumentando en los próximos meses.





