La presidenta encargada de Venezuela avanzó con cambios en la Fuerza Armada dos meses y medio después de la captura de Nicolás Maduro, en un intento por consolidar el control y reordenar el poder interno.
Delcy Rodríguez impulsó una profunda renovación del alto mando militar, incluyendo la designación de nuevas autoridades en áreas clave de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Entre los cambios más relevantes, se nombró a nuevos jefes en distintos componentes y se reconfiguró la conducción estratégica de las operaciones militares.
La reestructuración llega tras la captura de Maduro en enero de 2026, un hecho que generó un fuerte impacto político y militar en el país. Desde entonces, el nuevo gobierno busca estabilizar la estructura de poder y garantizar la lealtad dentro de las fuerzas armadas.
Analistas interpretan estos movimientos como parte de una estrategia para consolidar el liderazgo de Rodríguez en un contexto de transición, aunque persisten cuestionamientos sobre la continuidad del modelo político y el rol de los militares en el gobierno venezolano.





