El Ministerio de Salud intensifica su respuesta ante la emergencia climática y alerta por riesgos epidemiológicos en varias regiones.

Las intensas lluvias que azotan el Perú ya dejan más de 100 fallecidos a nivel nacional, en medio de una de las temporadas más críticas de los últimos años. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud (Minsa) ha desplegado brigadas médicas que recorren las zonas afectadas brindando atención directa casa por casa.

De acuerdo con el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencias del sector Salud, la cifra de víctimas mortales asciende a 106, además de cerca de 189 personas heridas. La magnitud del impacto también se refleja en la infraestructura sanitaria, con más de 790 establecimientos de salud afectados, aunque la mayoría continúa operando para no interrumpir la atención.

El despliegue está a cargo de equipos especializados que buscan atender a las familias damnificadas, pero también prevenir brotes de enfermedades. En ese sentido, las autoridades han reforzado la vigilancia epidemiológica ante el incremento de casos como la leptospirosis, que suele proliferar en contextos de inundaciones y acumulación de agua.

Las brigadas no solo brindan atención médica inmediata, sino que también realizan acciones de prevención, educación sanitaria y seguimiento a pacientes en riesgo. La estrategia apunta a evitar una crisis secundaria en salud pública en medio de la emergencia climática que golpea distintas regiones del país.

En paralelo, la situación mantiene en alerta a las autoridades, ya que las lluvias continúan generando daños en viviendas, vías de comunicación y servicios básicos. En este contexto, la capacidad de respuesta del Estado será clave para contener tanto los efectos directos del desastre como sus consecuencias sanitarias en las próximas semanas.