A 17 días de las elecciones generales en Perú, las últimas encuestas de Ipsos y CPI muestran un escenario altamente fragmentado y sin un claro favorito, según un relevamiento de Bloomberg Línea. La disputa por el primer lugar se mantiene muy ajustada, con diferencias mínimas entre los principales candidatos, lo que anticipa una elección abierta y competitiva.

En el caso de Ipsos, el sondeo más reciente ubica en la cima a Keiko Fujimori con 11% y a Rafael López Aliaga con 10%, configurando un empate técnico dentro del margen de error. Detrás aparece un grupo de candidatos con apoyos mucho menores —alrededor del 5%—, lo que confirma la dispersión del voto y la dificultad de consolidar liderazgos.

Además, los datos reflejan un nivel significativo de indecisión o voto no válido: el voto en blanco, viciado o ninguno ronda el 20%, un indicador clave del clima de incertidumbre electoral. Este volumen de electores aún no definidos podría resultar determinante en el tramo final de la campaña.

Por su parte, otras mediciones como las de CPI coinciden en señalar una contienda muy pareja, con variaciones leves entre candidatos y sin que ninguno logre despegar claramente. En este contexto, el escenario más probable es una definición ajustada y la necesidad de una segunda vuelta, en una elección marcada por la volatilidad y el alto número de postulantes.