Durante la Semana Santa 2026 se registró un importante movimiento turístico dentro del país, impulsado por campañas específicas orientadas al público local. Las autoridades promovieron el viaje interno como alternativa accesible y cercana.

Destinos naturales, culturales y religiosos concentraron la mayor afluencia de visitantes. Regiones como la costa norte y el sur andino destacaron por su capacidad de convocatoria durante el feriado.

Las estrategias incluyeron promociones, actividades especiales y facilidades de acceso a parques y sitios turísticos, lo que incentivó la participación de distintos segmentos de la población.

El resultado refuerza el papel del turismo interno como un componente clave del sector, especialmente en contextos donde el turismo internacional aún fluctúa.