Durante una entrevista en el programa Sin Rodeos, la periodista tuvo que cortar la intervención del invitado para poder continuar con la conversación.

El líder etnocacerista interrumpía constantemente a la conductora, lo que dificultaba el desarrollo de la entrevista. Ante esta situación, la periodista decidió cortarle el micrófono momentáneamente para poder continuar con las preguntas.

El incidente evidenció la tensión entre ambos, marcada por constantes interrupciones y un tono elevado. La escena rápidamente se viralizó, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del programa.

Leiva defendió su accionar señalando la necesidad de mantener el orden en la entrevista, mientras que Humala cuestionó la medida, acusando falta de imparcialidad.

El episodio volvió a poner en debate los límites del control periodístico frente a entrevistados con posturas confrontacionales.