La entrenadora se pronunció tras las declaraciones de la exjugadora y sostuvo que su estilo puede ser cuestionado, pero no sus logros.

Natalia Málaga salió al frente luego de las declaraciones de Vivian Baella, quien recordó momentos difíciles durante su paso por la selección peruana de vóley.

La entrenadora reconoció que su método puede generar opiniones divididas, pero aseguró que siempre estuvo enfocado en conseguir resultados y formar deportistas competitivas.

Málaga enfatizó que el alto rendimiento exige disciplina y carácter, aspectos que considera fundamentales en el desarrollo de cualquier atleta.

Asimismo, indicó que respeta las opiniones de sus exdirigidas, aunque defendió su trayectoria y los logros obtenidos al frente del equipo nacional.

El cruce de declaraciones ha generado debate en el ámbito deportivo, poniendo nuevamente en discusión los límites entre exigencia y bienestar emocional en el deporte.