Una menor de 14 años fue intervenida en el Hospital Almanzor Aguinaga de Lambayeque luego de sufrir una grave lesión en la columna que puso en riesgo la movilidad de sus piernas.

Una adolescente de 14 años logró recuperar la movilidad de sus piernas luego de sobrevivir a una caída desde un cuarto piso. El accidente le provocó una severa lesión en la columna, con fractura de la quinta vértebra lumbar y compromiso del canal espinal, una condición que podía dejarla con secuelas permanentes. 

El caso fue atendido en el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, en Lambayeque, donde un equipo multidisciplinario asumió una intervención de alta complejidad. Los médicos detectaron que fragmentos óseos habían invadido zonas sensibles de la columna y comprimían estructuras nerviosas, por lo que era necesario actuar con rapidez y extrema precisión. 

La cirugía estuvo liderada por el neurocirujano Yuri Vladimir Valdivieso Villena. El procedimiento consistió en retirar los fragmentos óseos, liberar el canal espinal y reemplazar la vértebra dañada por un cilindro de titanio con injerto óseo sintético. Para lograrlo, los especialistas tuvieron que movilizar cuidadosamente vasos sanguíneos mayores, como la aorta y los vasos ilíacos. 

El trabajo coordinado entre neurocirujanos, cirujanos cardiovasculares y otros especialistas fue determinante para evitar complicaciones. De acuerdo con el equipo médico, cada movimiento durante la operación implicaba un alto nivel de riesgo, ya que cualquier daño en estructuras cercanas podía cambiar por completo el pronóstico de la paciente. 

Tras la intervención, la menor pudo ponerse de pie y empezar su proceso de recuperación, un resultado que su familia recibió con enorme alivio. El caso refleja la importancia de contar con equipos especializados y capacidad quirúrgica avanzada dentro del sistema de salud, especialmente frente a emergencias donde la rapidez, la experiencia médica y la tecnología pueden marcar la diferencia entre una vida con secuelas y una nueva oportunidad.