El mercado inmobiliario peruano comenzó a incorporar con mayor frecuencia tecnologías vinculadas a hogares inteligentes. Nuevos edificios incluyen sistemas automatizados de seguridad, iluminación y control energético como parte de sus propuestas comerciales.

Las constructoras apuntan especialmente a sectores jóvenes y profesionales que priorizan conectividad y eficiencia tecnológica. Cerraduras digitales, cámaras integradas y control remoto desde aplicaciones móviles dejaron de ser elementos exclusivos de proyectos de lujo.

El avance también responde al crecimiento del comercio electrónico y al mayor acceso a dispositivos inteligentes importados. Muchos consumidores adquieren asistentes virtuales y sistemas domésticos automatizados para mejorar comodidad y seguridad.

Especialistas inmobiliarios consideran que las viviendas inteligentes podrían convertirse en un estándar dentro de determinados segmentos urbanos durante los próximos años. La reducción de costos tecnológicos favorece una adopción más amplia del mercado.

Aun así, persisten desafíos relacionados con infraestructura digital y estabilidad eléctrica en algunas zonas urbanas. Expertos señalan que la expansión tecnológica requiere mejoras complementarias en conectividad y servicios básicos.