La expectativa de un acuerdo en Medio Oriente impactó en los mercados internacionales, mientras persisten alertas militares en la región.

Los precios del petróleo registraron una fuerte caída en medio de señales de avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El Brent descendió por debajo de los 100 dólares y el WTI también retrocedió, impulsados por la expectativa de una posible reducción de tensiones. 

La baja se produce luego de que Washington anunciara el fin de su fase ofensiva contra Irán y la suspensión temporal de escoltas militares en el Estrecho de Ormuz. El objetivo declarado es facilitar un acuerdo que permita normalizar la navegación en una ruta clave para el comercio energético mundial.

China también ingresó con fuerza en la escena diplomática, pidiendo un cese completo de hostilidades y la reapertura segura del corredor marítimo. El rol de Beijing aparece como un factor relevante para contener la crisis.

Sin embargo, el frente militar no está cerrado. Israel advirtió que podría retomar una ofensiva “potente y amplia” contra Irán, mientras mantiene operaciones contra Hezbollah en el sur del Líbano.

La caída del crudo muestra el alivio inicial de los mercados, pero no despeja todos los riesgos. Mientras no exista un acuerdo firmado y sostenido, cualquier incidente en Ormuz podría volver a disparar la incertidumbre global.