La ciudad norteña inauguró una exposición con objetos personales y registros del paso pastoral de Robert Prevost, hoy sumo pontífice, durante sus años de servicio en la región.
Chiclayo abrió una exposición dedicada al papa León XIV, quien antes de llegar al Vaticano fue Robert Prevost y desarrolló una parte importante de su labor pastoral en el norte peruano. La muestra reúne fotografías, objetos originales y testimonios de quienes compartieron su trabajo comunitario.
Entre las piezas exhibidas destacan elementos utilizados durante su etapa como obispo, así como recuerdos vinculados a celebraciones religiosas, encuentros con fieles y acciones sociales desarrolladas en la ciudad. La exposición se realiza en coordinación con la diócesis local y la comunidad educativa.
Más que una muestra religiosa, el recorrido busca reconstruir una historia de cercanía. Vecinos, docentes, familias y representantes de organizaciones sociales recuerdan el rol de Prevost en iniciativas de ayuda a migrantes, atención comunitaria y acompañamiento espiritual.
Las actividades conmemorativas incluyen charlas, reuniones y una misa central prevista para el 8 de mayo, con participación de hermandades religiosas de distintas zonas de Lambayeque. La jornada busca fortalecer el vínculo entre la ciudad y el actual pontífice.
Para Chiclayo, el homenaje representa también una reafirmación de identidad. La figura de León XIV no aparece solo como una autoridad religiosa global, sino como alguien que dejó huella concreta en la vida cotidiana de la comunidad.





